La excusa absolutoria del art. 268 del CP

Artículo 268 del Código Penal

“1. Están exentos de responsabilidad criminal y sujetos únicamente a la civil los cónyuges que no estuvieren separados legalmente o de hecho o en proceso judicial de separación, divorcio o nulidad de su matrimonio y los ascendientes, descendientes y hermanos por naturaleza o por adopción, así como los afines en primer grado si viviesen juntos, por los delitos patrimoniales que se causaren entre sí, siempre que no concurra violencia o intimidación, o abuso de la vulnerabilidad de la víctima, ya sea por razón de edad, o por tratarse de una persona con discapacidad.

  1. Esta disposición no es aplicable a los extraños que participaren en el delito..

El artículo habla de cónyuge, pero ¿Qué ocurre con la excusa absolutoria en los delitos patrimoniales con personas unidad por una relación de afectividad semejante a la del matrimonio?

Para contestar a esta pregunta, es muy importante hablar del Acuerdo no jurisdiccional de la Sala 2ª del Tribunal Supremo de 1 de marzo de 2005. Que establece que los efectos del art. 268 del CP son aplicables a las relaciones estables de pareja ya que estas son asimilables a la relación matrimonial.

Esta idea es desarrollada por reiterada jurisprudencia como la STS de 11/04/2005 por el ponente Julián Artemio Sánchez Melgar.

Analizándolo fríamente no es de extrañar dicha tendencia a igualar las situaciones estables de afectividad al matrimonio, ya que son numerosas las modificaciones del Código Penal que han venido equiparando la situación legal del matrimonio a aquellas personas ligadas por análoga relación de afectividad (arts. 23; 57; 173.2; 424; 443; 444; 454).

El artículo 454 del Código Penal es bastante ilustrativo, ya que establece una excusa absolutoria para los encubridores haciéndose eco concretamente de este tipo de relación análoga a la matrimonial.

Pero realmente ¿Á que se debe esta excusa absolutoria no señalada expresamente en el art. 268 del CP? En primer lugar, la respuesta se fundamenta en que la interpretación legal es distinta en cuanto beneficia al acusado que en aquello que lo perjudica “odiosa sunt restringenda, favorabilia sunt amplianda”. En segundo lugar, es que la realidad social ha producido una evolución en la familia actual, por lo que la excusa absolutoria del art. 268 del CP radica en que el legislador ha buscado el respeto al ámbito familiar.

Volviendo al art. 268 del CP, tras aclarar qué ocurre con las relaciones estables de afectividad similar al matrimonio. Surge una pregunta muy importante ¿Cómo es la interpretación del art. 268 del CP es extensiva o restringida?

La respuesta es claramente que hay que realizar una interpretación restrictiva. Por ejemplo, esta excusa absolutoria no es aplicable a la “estafa de autos” y a supuestos similares, como se aprecia en numerosa jurisprudencia:

  • STS 112/2008 de 6 de febrero: “… el recurrente faltó a la verdad al declarar a los compradores que estaba legitimado, aportando una certificación falsa, para vender la vivienda, consiguiendo de los compradores la entrega del dinero, con lo que el alcance del engaño se extiende a otras personas distintas a aquella que era titular de parte de las acciones de la sociedad a cuyo nombre estaba la vivienda (la esposa) y todo ello impide la aplicación de la excusa absolutoria que se postula”.
  • STS 91/2005 de 11 de abril: “en cuanto al delito de hurto (que se comete en el interior de un armario de la vivienda que ocupan ambos), no hay inconveniente alguno, por concurrir todos los elementos que se describen en el aludido art. 268 del CP. No así, por el contrario, en el continuado delito de estafa, porque en éste, el engaño se ha proyectado sobre una tercera persona, la entidad financiera recurrente, la cual, además, se ha declarado por la sentencia recurrida como responsable civil subsidiaria de la infracción penal. De modo que en este caso no concurre el requisito de que la infracción se cometa exclusivamente entre los favorecidos por tal excusa absolutoria, sino que su trascendencia a terceras impide dicha apreciación”.