El paso previo a la interposición de la demanda, la Papeleta de Conciliación ante el CMAC (Centro de Mediación, Arbitraje y Conciliación).

¿Es obligatoria o voluntaria la presentación de la papeleta de conciliación?

Hay que dejar claro que la presentación de la papeleta de conciliación, es obligatoria para la posterior tramitación del proceso laboral, salvo en los casos expresamente exceptuados en la Ley.

¿Qué Plazos tenemos para interponer la papeleta de conciliación?

Los plazos derivan de la naturaleza del procedimiento. Por ejemplo, en caso de despido, la papeleta de conciliación debe interponerse bajo pena de caducidad, en el plazo de 20 días hábiles desde la fecha del despido.

Otro caso, es el procedimiento de reclamación de cantidad, en el que la papeleta ha de interponerse en el plazo de un año, bajo de pena de prescripción.

¿Qué efecto tiene la presentación de la papeleta de conciliación?

El efecto que produce la presentación de la papeleta de conciliación, es que interrumpe la prescripción y suspende la caducidad, pero ésta, por un plazo máximo de 15 días.

Por ello, es importante tener claro los plazos, ya que a veces el CMAC señala en un plazo más lejano y por lo tanto deberemos interponer la demanda antes de que acabe el plazo.

¿Qué ocurre si no acude la parte demandada al acto de conciliación?

Si el CMAC le ha notificado correctamente la solicitud de conciliación y pese a ello esta parte no comparece al acto de conciliación, si en el procedimiento judicial posterior se gana lo solicitado en la papeleta de conciliación, la parte demandada puede ser condenada a pagar los honorarios de abogado o graduado social hasta un límite de 600 euros.

¿Y si no acude la parte demandante al acto de conciliación?

Si el demandante no acude al acto de conciliación, se le tendrá por desistido con el consiguiente archivo del expediente. Todo ello, implica que el demandante pierde el derecho a interponer una futura demanda.

¿Cómo puede finalizar el acto de conciliación?

El acto de conciliación puede acabar de tres formas:

  1. Acto intentado sin efecto: ocurre cuando no comparecen al acto de conciliación la parte demandante o la parte demandada.

 

  1. Con avenencia: cuando comparecen las dos partes y se llega a un acuerdo. Por lo tanto, se desiste de la futura acción judicial.

 

  1. Sin avenencia: cuando acuden las dos partes, pero no se llega a un acuerdo. Por lo tanto, se tendrá intacto el derecho a interponer una demanda judicial.

 

Es importante recordar que los acuerdos que se alcancen en el acto de conciliación constituyen un título con fuerza ejecutiva.